Por fin hemos tenido la primera gran tormenta. Media hora, pero cayó mucha agua. Lo malo es que no ha llovido más y ahora hace un bochorno de justicia.
La semana estuvo muy entretenida. En primer lugar, conseguir que el contratista que tiene la organización para las obras te haga una puerta de seguridad para la bodega del sistema de baterias del aula de computación. Si le dices que no se puede ver lo que hay dentro, él te deja unas separaciones en los marcos que cabe un dedo. Si le dices que tiene que ser segura, él te pone una chapita de un milímetro en el frontal. Y así sucesivamente. Pero las cosas funcionan de esta forma por aquí y, o te acostumbras, o te da un ataque de nervios.
El miércoles fue un día muy interesante. Tocaba revisión oftalmológica. La jornada empezó a las 6:30. 50 niños y niñas, 2 profesoras, 2 madres, 5 ayudantes de La Esperanza y el que suscribe nos subimos en un "chiken bus" y emprendimos viaje a Chinandega. Cuatro horas para llegar. Lo peor pasar Managua. La explicación de ir tan lejos era que una ONG estaba realizando revisiones por la zona y nos hizo el favor de mirar a los nuestros. Cuando ves el montaje que tenían te das cuenta de que el mundo de la cooperación también existen ricos y pobres. Lo importante es que al final todos salieron con su revisión y como mínimo con sus gafas de sol. A los que necesitaron graduadas se las hicieron sobre la marcha. Increible!!! La vuelta un poquito más corta, tres horas y media... Y la anécdota es que al final del viaje todos los niños y niñas me llamaban "tío". Los ayudantes llevan tiempo llamándome "tío Mauri" y claro, de tanto oir a los que iban en autobús, tío para acá, tío para allá, los pequeños también se lo aprendieron. Muy divertido.
El viernes me comentó Maite, la voluntaria y amiga de Madrid, que quería ir a Masaya al mercado de artesanía. Como yo no había ido y todo el mundo habla muy bien de él, me apunté. Así que tomamos un chiken bus y nos fuimos al mercado, que como casi todos los que he visto en este mundo, mucho souvenir repetido y poco artesano. En compras me ganó (3-0). Luego llegó el momento cerveza (aquí gané yo por un ajustado 2-3) y que para nuestra satisfacción lo acompañamos con tortilla de patatas. Muy buena, aunque no llevara cebolla. Lo más interesante la estación de autobuses de Masaya, un auténtico enjambre de chiken buses.
El sábado fui a un bar de la Calzada a ver el partido del Barça y el Atlético. Cuando terminó me pasé por el Martirio para felicitar a Maite, colchonera hasta la médula. Como no podía estar en Neptuno, nos fuímos a un bar a celebrarlo. Lo más impactante de todo esto es que al día siguiente la noticia de portada y de contraportada de uno de los dos periódicos más importanes de Nicaragua era este partido. Demencial!!! No había ocurrido nada más importante en el país en las últimas 24 horas!!! Y encima el deporte nacional aquí es el beisbol!!! No entiendo nada y prefiero no entender.
Y ahora viene la otra cara de este país. El técnico que nos hace la instalación de las baterias me había invitado al oficio religioso de su iglesia. Pues no se presentó. La verdad es que me hubiera gustado asistir para conocer algo nuevo, pero...esto es el "nica time", o llego tarde, o no llego...
Hasta la semana que viene.







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